¡Hola! Soy Pablo Caño, Psicólogo Clínico, te invito a que conozcas mi web y la Terapia Gestalt que es la que aplico. La Terapia Gestalt es un Enfoque Holístico, es decir, percibe a las personas como totalidades, tomando en cuenta lo corporal, lo intelectual, lo emocional y lo trascendente de cada uno de nosotros, dentro de una visión integradora. Los tres pilares básicos de la Terapia Gestalt son: El darse cuenta o la toma de conciencia, el vivir el presente y la responsabilidad de nuestro propio proceso.

Toma de conciencia para saber en cada momento que siento, que pienso, que hago, que me pasa, presencia para vivir el aquí y ahora y responsabilidad para asumir lo que va surgiendo en este proceso de conciencia. Un estar presente, un darse cuenta enfocando lo que antes era borroso. Rescatando el sentido globalizador, holístico percibir al ser humano en su totalidad, con la misma noción integradora con la que el organismo tiende a mantenerse en equilibrio armónico, mediante procesos de autorregulación. Y la confianza en la autorregulación organísmica. Se da una gran significación a la Autorregulación Organísmica, como esencia misma de la Gestalt en un desarrollo de un todo organísmico y autoestructurante.

“ La vida es más un proceso de soltar, que un esfuerzo por llegar a ser "

Una forma de permitir al organismo a autorregularse, encontrar un equilibrio de un modo normal. Permitiendo ver el grado a que llegan las divisiones y perturbaciones a que sometemos nuero organismo por usarlo como una especie de tarro de basura que tiene que esconder todo aquello que no aceptamos de nosotros mismos y mostrar lo que se nos ocurra mostrar, sin tenernos en cuenta a nosotros mismos.

En Gestalt neurosis tiene que ver con un mayor o menor grado de conciencia, la neurosis supone un oscurecimiento de la conciencia, un deterioro del darse cuenta. En pocas palabras darse cuenta es entrar en contacto, natural, espontáneo, en el aquí y ahora, con lo que uno es, siente y percibe. Muchas veces se llama Gestalt también como la terapia del "darse cuenta". Esto tiene que ver con el "qué" y el "cómo" de la conducta y no con el "porqué". Sólo cuando la persona se da cuenta de lo que hace y de cómo lo hace podrá cambiar su conducta. El ahora es el presente, aquello "de lo que me doy cuenta". Ya sea que estemos recordando o anticipando, lo estamos haciendo ahora. El pasado ya fue, el futuro aún no llega. Por lo tanto el enfoque en la sesión es, a lo que pasa ahora, por ejemplo si el conflicto que aparece hace referencia a una experiencia del pasado o a un temor del futuro, traemos ese material al presente, al aquí y ahora.